¿i qué hay del obvio discurso de la película American sniper?
Debo confesar que vi esta película con cierta predisposición, pues el título conduce inevitablemente a pensar que se trata de otro film "americano" y lamentablemente lo es. De principio a fin, la película es una obvia adulación a la cultura bélica americana y a sus falsos ideales.
i comenzamos:
Con frecuencia "el deber" es utilizado en este tipo de películas como argumento para legalizar actos injustificables. Basta con poner en escena a un hombre con un arma en una dramática lucha interna entre lo que siente que está mal y lo que debe hacer, un grupo de colegas en peligro de morir por un arma que porta un niño y con el movimiento de un dedo se termina el terrible dilema de quien hacía poco era un hombre ordinario para dar nacimiento a otro héroe de guerra. Así de fácil desaparecen de la lente los soldados invasores y el asesinato de un niño.
Si observamos bien, la realidad siempre está ahí y a veces es preciso congelar el tiempo, pausar las escenas y quitar los efectos de sonido para romper con ese trance que nos lleva inconscientemente a estar del lado de los "buenos". De esta forma podemos observar el contraste entre dos niños más o menos de la misma edad, ambos con un arma en sus manos, pero ¿qué los hace diferentes? Ante los ojos de los estadounidenses, regidos por su heroica cultura bélica, el chico norteamericano se encuentra en un momento de esparcimiento practicando cacería con su padre, una actividad perfectamente normal, y su buena puntería augura ya un futuro brillante. Sin embargo el hecho es que se trata de un niño con un arma en una situación que no representa ninguna amenaza para su vida. Por otra parte tenemos a un chico en un país en guerra, portando un arma en un acto de defensa, no obstante, siguiendo la línea de la película, se trata de un ambiente hostil donde el niño es por consecuencia considerado terrorista y pese a la naturaleza "bondadosa"de la que goza el protagonista, debe aniquilar su futuro, pues un chico iraquí no podría convertirse en un héroe de guerra y dadas las circunstancias en ninguna otra cosa.
El pueblo elegido por Dios también es temeroso de él, sigue sus reglas, va a la iglesia y lleva a cabo los más terribles actos, todos en su nombre, así es como se libra de cualquier pecado o duda que pretenda quebrantar su bien fabricada integridad. Un héroe de guerra, el francotirador, es el claro ejemplo de esto. Criado en una familia cristiana, sigue con disciplina y esmero los consejos de su padre.
La típica escena americana de una pelea entre un niño mayor y otro "débil", sirve de ejemplo para el discurso que el padre le da a sus hijos sobre los tres tipos de personas: las ovejas, los lobos y los perros pastores. Las primeras son las personas débiles, los segundos son los abusadores y los últimos son aquellos que tienen "el don de la agresión" y lo usan para defender a los suyos. Pareciera que solo se pueden privilegiar de este don los estadounidenses, pues para personas de otra nacionalidad no sería llamado don.
Y así es como en los primeros siete minutos de la película, con un poco de ayuda de Dios, la Biblia, la hermosa imagen de la típica familia americana y el discurso de un padre a sus hijos, se forma el argumento y la justificación de la guerra. "Protegemos a los nuestros" y bajo este principio, propio de cualquier ser humano que tiene a un ser querido, se logra entablar la empatía necesaria para elogiar y asentir a un homicida responsable de al menos 160 muertes.




